¿Has oído hablar del Círculo de Seguridad Parental (COSP)?

Puede que no. Aún no es muy conocido en España.

Pero, si te has sorprendido haciendo cosas que no querías hacer en la crianza de tus hijos, si has pensado alguna vez que te gustaría saber manejar sus rabietas de otro modo, o si quieres poder ayudarle a gestionar sus miedos con calma, entre otras muchas cosas, SIN DUDA conocer el COSP y tener este mapa a seguir, TE AYUDARÁ.

Así que… ¿Qué es el Círculo de Seguridad Parental?

El Círculo de Seguridad Parental es un programa pionero y revolucionario, creado por Glen Cooper, Kent Hoffman y Bert Powell, especialistas en la teoría del apego en EEUU. Es un programa de gran éxito en países como USA, Canadá, Finlandia, Noruega e Italia.

Se basa en décadas de investigación acerca de cómo favorecer que se establezcan relaciones de apego seguro con nuestros hijos. Para ello, el COSP pone la mirada en el vínculo, en el modo en que nos relacionamos con ellos. Cuanto más seguro se sienta tu hijo, más podrá disfrutar de vuestra relación, y mayor será su autoestima y confianza para acudir a ti tanto ahora como en los difíciles años de adolescencia.

-El COSP es un camino hacia la seguridad-

La mayoría de los cuidadores que quieren alcanzar esa relación segura con sus hijos parten de una intencionalidad positiva. Lamentablemente todas esas buenas intenciones, que como padres y madres tenemos, no nos garantizan poder ofrecer un apego seguro. El camino no es una línea recta. Va a implicar dar otros pasos. Y esos pasos, va a ser más sencillo poder darlos si tenemos un mapa del territorio y sabemos a qué señales tenemos que atender.

Entonces lo siguiente que podemos plantearnos es, vale, tengo muy buena intención, pero ¿Cómo lo hago? Y ahí surgen las dudas.

A los padres nos gustaría hacerlo todo bien. Queremos saber cómo cubrir las necesidades de nuestros hijos, ayudarles a crecer y darles todo lo que podamos. Para ello, intentamos combinar la experiencia vivida con nuestros padres cuando nos criaron, con las recomendaciones externas, y con nuestros propios instintos y creencias de qué es lo mejor. Y, aun así, a pesar de todos nuestros esfuerzos, no siempre obtendremos los resultados deseados.

En un mundo que constantemente nos está ofreciendo la nueva y mejor solución en cuanto a la crianza de los hijos, el Círculo de Seguridad está basado en décadas de estudio sobre apego. Ofrece herramientas de relación para que como padres podamos entender las necesidades de nuestros hijos, creando una seguridad duradera en ellos y la satisfacción que ello conlleva para nosotros.

 

Este mapa está creado para saber qué tienes que buscar, para que puedas leer las conductas de tu hijo, para guiarle, y poder cubrir sus necesidades.

Si ponemos la mirada en esas necesidades, es importante que tengamos en cuenta que

todos, en todas las edades, tenemos necesidades de apego. Estas necesidades podemos dividirlas en 3.

  • Tu hijo necesita la libertad y la confianza para conocer y explorar su mundo. Y para ello necesita sentirse a salvo y apoyado en su exploración. Necesita también saber que dicha exploración será estimulante. Y ahí estarás tú, acompañando, disfrutando con él, ofreciéndole ayuda cuando la necesite, y preparados para vivir nuevas aventuras. Ser su base segura desde la que salir a explorar. Esto es conocido como la parte de arriba del círculo.
  • Tu hijo también va a necesitar sentir la seguridad de que, cuando sea que esté listo, puede volver en busca de protección y Necesitará que repongas su taza emocional. Esto significa organizar sus emociones, hacerle saber que estás encantado con que haya vuelto, y que se sienta protegido, reconfortado y entendido. Aquí serás su refugio seguro. Sabrá que puede acudir y se le dará la bienvenida. Esto es conocido como la parte de abajo del círculo.
  • Necesita que su cuidador se haga cargo de una forma cariñosa. Esto es, ser manos en el círculo.

 

 

 

La clave como padres es que nos mantengamos fuertes y cariñosos mientras les alentamos a que salgan al mundo. Y encontrar esa forma de estar disponibles y darles la bienvenida cuando vuelven a nosotros.

Es necesario conocer que, su confianza en nosotros crecerá si aprendemos a identificar estas necesidades en ellos, y también que necesitan alguien en quien poder confiar y que sepa qué es lo que necesitan cuando se sienten perdidos, confundidos o fuera de control; porque, si hacemos una lectura incorrecta, o peor, si nos perdemos todas estas señales, podemos provocar dolor y frustración.

Todos sabemos lo doloroso o molesto que es que te mantengan demasiado cerca cuando quieres explorar. Que mantengan la distancia cuando necesitas apoyo emocional. O sentirnos solos cuando necesitamos a alguien que sea más grande, más fuerte, más sabio y cariñoso.

De cara a poder entender lo que ocurre, es importante que, como padres, conozcamos que cuando un niño se comporta mal, el núcleo del problema radica en lo seguro y a salvo que se siente. Así que no es sorprendente que se comporten bien cuando aprendamos a sintonizar con sus necesidades. Y como las necesidades nunca desaparecen, aprender a leer esas señales nos ayuda a entender mejor cómo poder cubrir las necesidades de las personas que nos rodean, tengan la edad que tengan, e incluso las propias.

¿En qué puede ayudarte a ti y a tu hijo?

Entender el mundo emocional de tus hijos, aprendiendo a leer sus necesidades emocionales y estar en sintonía con ellas para poder cubrirlas.

Sentir mayor seguridad en la crianza de tus hijos. Fortalecer la relación con ellos.

Ayudar a tus hijos a manejar las emociones con éxito. Potenciar el desarrollo de una buena autoestima en ellos. Facilitar que tengan mejores relaciones con los demás.

… más un largo etc. de beneficios asociados al desarrollo de un apego seguro

¿Qué puedes aprender?

A ser capaz de ofrecer un apego más seguro a tus hijos.

Conocer un lenguaje nuevo y una nueva manera de crear vínculo con ellos.

Desarrollar tu capacidad de observación, tanto hacia tu hijo como hacia ti mismo, dentro de la relación.

Reflexionar sobre qué cosas estás haciendo para poder dar un apego seguro y cuales aún no. Reflexionar acerca de tu rol como madre o padre, con el fin de poder revisar y repensar acerca de las cosas que haces en el día de día con tus hijos, y sobre la manera en la que estás para ellos.

Identificar aquellas situaciones que son difíciles para ti en la relación y las dificultades que pueden surgirte a la hora de acompañar a tus hijos/as en su día a día

Tener un mapa claro sobre cómo resolver ciertas situaciones desde el apego seguro y cómo poder reparar el vínculo.

Ser la persona al cargo más grande, fuerte, sabia y cariñosa que tu hijo necesita.

Desarrollar una nueva mirada y forma de pensar ante las necesidades de tu hijo. Ver más allá de su comportamiento, entendiendo lo que hay detrás, una necesidad emocional que necesita ser cubierta.

 

Cristina Romera,

Psicóloga especializada en trauma y apego y facilitadora del Círculo de Seguridad.