12 cosas que solo las madres y los padres de niños de 4 años saben

Si tienes un hijo o una hija de cuatro años es probable que te sorprendas de todo lo que puede crecer un niño en tan poco tiempo. Es sorprendente en cómo su cerebro se empieza a desarrollar y cómo es capaz de entender el mundo mucho mejor que hace tan solo algunos meses..

A esta edad ya han pasado el umbral de la amnesia infantil, y sus primeros recuerdos empiezan a formarse poco a poco en sus pequeñas cabecitas.

Los padres y las madres que ven a sus hijos de cuatro años empiezan a verlos como pequeñas personas y ven en ellos futuros adultos. A sus 4 años suelen ser independientes, quieren mostrar su identidad y su personalidad y sus gustos están bastante definidos.

Ahora su personalidad deja de estar oculta para formar parte de tu vida, sus pequeños ojos seguirán mirándote para aprender cómo debe desenvolverse en la vida, así que no debes descuidarte.

Los niños y niñas de 4 años empiezan a tener una inteligencia galopante y son capaces de derribar un debate inteligente o un engaño para conseguir lo que se propongan.

Son lo suficientemente graciosos para hacerte reír en momentos inapropiados o cuando más lo necesitas… Con tan solo 4 años puedes ver la punta de todo un iceberg. Pero, ¿quieres conocer algunos datos interesantes de lo que significa tener un niño o niña de 4 años en tu vida?

    1. No está de acuerdo contigo en muchas cosas y es capaz de discutir hasta tal punto que te hace dudar de tu propio argumento.
    2. Las siestas son lujos que ya no se dan.
    3. Entiende de arte, sobre todo el arte en las paredes o en los muebles.
    4. Su dormitorio no es un desastre, es su imaginación disfrutando de la creatividad. Por eso no puedes limpiarlo sin su consentimiento bajo ningún concepto, ¡estarías destruyendo su imaginación!
    5. Las cajas de cartón, unas toallas y trozos de papel siguen siendo importantes para el juego contigo.
    6. No tiene miedo en decirte que no le gusta lo que haces.
    7. Un premio puede ser una pegatina… y por esa pegatina podrá hacer casi cualquier cosa.
    8. Si le prometes algo, debes cumplirlo… SIEMPRE (y mañana es tarde)
    9. Es capaz de vestirse sol@ sin problemas, pero le gusta más que lo hagas tú… sobre todo cuando hay prisa.
    10. Recibes como 700 invitaciones de cumpleaños al año.
    11. Te dirá que eres chica porque tienes vagina o que eres chico porque tienes pene en cualquier lugar, sin importar quién escucha.
    12. Es capaz de poner sus propias reglas, y son mejores que las tuyas.

Lucía Mi Pediatra: la retirada del pañal

Todos conocemos a Lucía Galán, Lucía, mi pediatra. Hoy nos hacemos eco de uno de sus artículos para hablar de ese momento al que todos los padres y madres tienen que hacer frente en algún momento: la retirada del pañal. Así pues Lucía nos dice:

Tu hijo acaba de cumplir 2 años ¿Es el momento de retirar el pañal?

Pues en la mayoría de los niños sí, pero en otros muchos no. Quitar los pañales no sólo depende de la edad sino también de su nivel de desarrollo psicomotor. La mayoría de los niños suelen conseguirlo alrededor de los 2 años, pero hay niños que tardan más y no por eso significa que tengan algún problema.

Otros han cumplido los 2 años, pero los padres prefieren esperar a que no haga tanto frío (por eso de que se pasan el día cambiando mudas), o esperar a que la guardería les eche una mano (gran ayuda para muchos padres); por lo tanto, tranquilidad: Entre los dos años y los tres años nos pondremos manos a la obra. No te presiones con el momento exacto, el niño ha de estar preparado.

 

Tenemos que enseñar a nuestro hijo a que reconozca las distintas partes de su cuerpo y lo que ocurre con ellas.  Por eso hay que familiarizarse con los términos de pipí, caca, váter, orinal.  Le ayudaremos a tener consciencia de sus necesidades, a identificar si tiene ganas de ir al baño. Cuando veamos señales claras debemos preguntarle “¿Te estás haciendo pipi?, ¿Quieres hacer caca?”.

 

Es importante también enseñarles la diferencia entre estar limpio y seco, o sucio y mojado y, por supuesto, nunca reñirle si se ha hecho pipi/caca encima sin avisar.

 

Los niños viven según sus propias experiencias; por mucha teoría que les intentemos dar, si no han vivido esa experiencia, difícilmente la van a asimilar. Si se queman el dedo con una cafetera, no intentarán tocar la cafetera de nuevo, al menos no lo harán en una buena temporada.

 

Con el pipi ocurre algo similar: para saber que es “hacerse pipí”, antes deben hacerse pipí encima, sin pañal y sentir la humedad y el charco en el suelo (y también la reacción de mamá que, como poco, pondrá una cara entre sorpresa y resignación). En ese momento serán conscientes de lo que ocurre si no avisan.

 

Con el paso de los días (en la mayoría de las veces, muy pocos días), ellos ya son capaces de “escuchar” las señales de su cuerpo: “Tengo ganas de hacer pipí, si no aviso, me hago pipí encima y me mojo el pantalón…Y mamá pondrá esa cara rara de que ha pasado algo. Todo esto es un proceso, así que:  Paciencia.

 

¿Cómo podemos ayudarle?

 

– Ve con tu hijo a comprar un orinal. ¡Que lo elija él! Se lo presentaremos como algo estupendo y “de niños grandes”. Dejaremos que se vaya familiarizando con él, que se siente (aunque sea vestido), que vea que no pasa nada. Mi experiencia es que hay niños que no quieren saber nada del orinal; no insistáis, los hay que prefieren empezar directamente en el váter. En estos casos podéis comprar un adaptador. Mis hijos salían corriendo sólo de verlo… no sé, pensaban que les iba a dar un mordisco en el culete.

 

– Aprovechad las ocasiones en las que los papas (o hermanos) van al baño para que os vean; para que ellos mismos comprueben que es algo normal y natural y que “no pasa nada”. Enseñadles a utilizar la cisterna y que ellos mismos comprueben como se lo lleva todo el agua… Despídete de la caca: “¡Adiós caca, adiós!” Sí, ya sé que suena un poquito ridículo, pero ¡esto es lo que hay!

 

Aunque os resulte extraño, los niños de esta edad son muy reacios a desprenderse de su caca; les gusta hacerla en el pañal, es parte de ellos, es “su caca” y punto.

 

Opción A: Me hago caca encima, viene mi mamá, me limpia el culito mientras me cuenta algo divertido. Opción B: Sentarme en esa cosa rara y dejar caer mi caca por ese agujero…

 

La respuesta está clara ¿No creéis?

 

– Intentad que el niño se siente en el orinal sin pañales. Sin prisas. No esperéis resultados inmediatos, pero si sucede, mostrad alegría y satisfacción. “¡Qué bien que has hecho una caca graaaaaaaande como los gigaaannntes!” (Otra vez suena un poco ridículo, pero es que es así!)

 

– Debemos enseñar a nuestros niños a “escuchar” las señales de su cuerpo. Preguntad al niño durante el día ¿tienes ganas de hacer caca? para llamar su atención. Si vemos que tiene ganas, le llevaremos al baño, le ayudaremos a quitarse la ropa y esperaremos un rato allí sentados. Lo haremos sin forzar y durante el tiempo que el niño considere. Alabaremos el éxito, pero nunca debemos criticar si no lo ha conseguido. “Bueno, tranquilo; esta vez no ha salido. ¡La próxima vez seguro que lo conseguiremos!”

 

– Es muy importante reforzar los pequeños logros que vayamos obteniendo: “Ya eres un niño grande”, “Lo haces tan bien como lo hace mamá”, “¡Lo has hecho tú solito!”. Es muy estimulante para ellos las pegatinas sobre un mural que podemos poner en el baño cada vez que lo consiga. Será “El mural de las cacas”.

 

– Siéntale siempre a las mismas horas en el orinal, preferiblemente después de las comidas, y no más de 10 minutos si no desea continuar. Llévale al baño con frecuencia, sobre todo al principio.

 

– Comprad libros con dibujos sobre la retirada del pañal. Lo mejor de nuestras vidas

 

– Cuando tenga “un accidente” pondremos cara de desaprobación, pero no de enfado, no haremos ningún drama, no habrá gritos, ni castigos ni reprimendas. Debemos hacerle entender dónde se hace el pipi o caca. (“¿Dónde se hace el pipi, cariño?” “Avisa a mamá cuando tengas ganas que ella siempre te acompañará…”). Además, tendrá que colaborar para quitarse la ropa mojada y sucia, nos ayudará a enjuagarla un poquito. Es importante hacerles responsables de sus actos, pero todo con un tono cariñoso, comprensivo y agradable.

 

Lo más importante en todo este proceso es tener PACIENCIA, celebrar todos y cada uno de los pequeños avances y NUNCA reñirles, castigarles o avergonzarles por los pequeños accidentes que, sin duda, tendrá.

¡A por ello!

 

FUENTE: Blog Lucía Mi Pediatra

Alimentación durante la lactancia materna

Cuando la madre empieza a dar el pecho a su bebé, le surgen un montón de dudas sobre la posición, la cantidad de leche que debe ofrecer al pequeño o incluso sobre los alimentos que debe consumir y los que no debe comer durante este periodo. Mientras esté dando el pecho al bebé la mujer puede comer normalmente, pero hay alimentos que, según los médicos, se deberían evitar, ya que lo que la madre come repercutirá en la salud de su pequeño.

Qué alimentos evitar durante la lactancia

Se debe prestar especial atención a la alimentación durante la lactancia. No se trata de prohibir alimentos durante esta etapa, se trata de recomendaciones para evitarlos o consumirlos con moderación, especialmente en los primeros meses de la lactancia materna.

1- El alcohol en la lactancia

Se ha demostrado que el alcohol es perjudicial para el desarrollo del cerebro del bebé. Su efecto sobre el bebé que es amamantado está relacionado con la cantidad que beba su mamá y al tiempo en que ha bebido. El nivel de alcohol pasa rápidamente a la leche materna, especialmente entre los 30 y los 60 minutos después de haber bebido.

El comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría aconseja no beber alcohol durante los primeros tres meses de la lactancia. Una vez pasado este tiempo se podrías beber ocasionalmente en pequeñas cantidades y, ser posible, alejadas de las tomas.

2- El café en la lactancia

Se ha demostrado que cuando la madre consume cafeína, presente en el café, té, refrescos, chocolate, o algunos medicamentos, esta aparece rápidamente en la leche materna, especialmente a la hora u hora y media de ingerida.

En los bebés, la metabolización de la cafeína es más lenta que en los adultos, lo que quiere decir que, si la madre lactante consume una gran cantidad de cafeína, esta se va acumulando en el organismo del bebé y puede provocar síntomas como insomnio, nerviosismo, e irritabilidad del bebé. Así que, ¡mejor consumirlos descafeinados!

3- Alimentos que producen cólicos al bebé

Durante mucho tiempo se ha pensado que, si la madre consumía ciertos alimentos, como picantes, coles o legumbres, los bebés sufrían más cólicos, pero se ha demostrado que eso no es cierto.

4- Cebolla, ajo, alcachofa, cítricos y coliflor

Este tipo de alimentos puede alterar y cambiar el sabor de la leche, pero esto no tiene por qué hacer que el bebé rechace el pecho, al contrario, le prepara para cuando empiece con la alimentación complementaria.

Si tras tomar algún alimento en particular notas que tu bebé rechaza el pecho, puede evitarlo durante unos días y volver a probar pasadas unas semanas. ¡Quizás fue algo puntual!

Recuerda que es muy importante que la madre se alimente bien durante la lactancia, con una dieta sana y equilibrada, que incluya todos los grupos de alimentos, y que cualquier duda que tenga, consulte con su médico.

 

6 Alimentos que favorecen a la producción de leche materna

Al contrario de los alimentos que dificultan la producción de leche durante la lactancia, hay alimentos que hacen con que la madre produzca más leche y que dan un especial sabor a la leche. Te contamos algunos:

  1. Canela

La canela no solo es buena para estimular la producción de leche como también para dar un sabor diferente y delicioso a la leche. Canela en el arroz dulce, en la leche, o como más os gusta.

  1. Comino

Las semillas de comino, añadidas en las comidas, ayuda a aumentar la leche. Es un santo remedio para mejorar la digestión y aliviar el estreñimiento.

  1. Frutos secos

Los frutos secos contienen muchos antioxidantes y son muy buenos para aumentar la leche materna. Los puedes usar en bizcochos, con yogures, etc.

  1. Harina de Avena

Se puede consumir la avena con leche, en purés, con el yogur, etc. Es ideal para empezar el día, acompañando el desayuno. La harina de avena contiene hierro, ayuda a disminuir el colesterol y equilibrar la presión arterial.

  1. Jengibre

Esta raíz no solo es buena para disminuir las náuseas y los vómitos durante los tres primeros meses de embarazo, como también para estimular la producción de leche. Se puede mezclarla en muchas recetas, incluso en infusiones.

  1. Zanahoria y remolacha

Son una fuente grande de carbohidrato y de beta-caroteno, muy beneficioso para la producción de leche. Pueden ser consumidos a todas horas, mezclados en comidas o solos.


¿Qué es la diabetes gestacional y cómo se trata?

Los cambios hormonales del embarazo alteran la producción de insulina. Esto puede provocar diabetes gestacional que, normalmente, es temporal.

¿Qué es la diabetes? Podríamos decir que la diabetes es una enfermedad causada por la deficiencia o falta total de insulina, una sustancia natural producida por el páncreas. La consecuencia de esta enfermedad es que el organismo apenas absorbe la glucosa, que tiende a acumularse en la sangre.

Aunque cualquier persona está predispuesta a sufrir diabetes (incluidos los niños) preocupa más cuando esta aparece durante el embarazo. Algo que se conoce como diabetes gestacional. Y, de hecho, es algo bastante habitual.

Pero, ¿qué lleva a que aparezca esta enfermedad gestacional? Una vez más, los cambios hormonales tienen la culpa: estos pueden alterar la producción de insulina. Eso sí, hay algunas mujeres embarazadas más propensas que otras. Por ejemplo, las mayores de 30 años, las que tienen sobrepeso, las que tienen herencia de diabetes en su familia o las que ya la han padecido en gestaciones anteriores tienen más predisposición.

¿Cómo se diagnostica la diabetes gestacional?

El test que permite detectar la diabetes gestacional es el Test de O’Sullivan, un test no invasivo que se realiza entre las semanas 24 y 28. Conocido comúnmente como ‘Prueba del Azúcar’, suele ser algo desagradable para la mujer: hay que beber un líquido que contiene 50 gramos de azúcar disuelto en agua (el sabor es el detalle desagradable) en ayunas. Tras beber el líquido y esperar una hora, se volverá a repetir. Si los resultados son altos, habrá que repetir el test para comprobar si el nivel es correcto o no.

Riesgos de sufrir diabetes gestacional

Si la embarazada no está bien controlada, los riesgos que corren tanto ella como el bebé en caso de tener diabetes gestacional son importantes:

  • La madre puede padecer lesiones vasculares y tensión arterial elevada
  • El futuro bebé puede nacer demasiado grande, ya que le llegará demasiada azúcar de parte de su madre. Ese aumento también puede provocar que algunos de sus órganos se dañen
  • Es posible que el bebé sufra problemas respiratorios o ictericia

Eso sí, si la diabetes gestacional se controla bien durante la gestación, el niño no tiene porqué nacer con ningún problema asociado a esta condición.

¿Cómo se trata la diabetes gestacional?

Tras un diagnóstico de diabetes gestacional, el médico comenzará controles más exhaustivos a la embarazada, para revisar que todo sigue bien. Además, le dará una serie de instrucciones que habrá de seguir al pie de la letra. Estas incluyen:

  • Una lista de alimentos que se deben priorizar y otros que se deben evitar a toda costa y que te contamos en este artículo
  • Hacer ejercicio ligero
  • Sin con esas recomendaciones no se consigue mantener unos niveles de glucosa óptimo, el medico pautará otras indicaciones.

¿Y si la mujer ya era diabética?

Cuando la mujer diabética decide tener un hijo o sospecha que puede estar embarazada, debe ponerse en contacto con su ginecólogo. Antes de buscar el embarazo es importantísimo controlar de una forma muy precisa los niveles de azúcar, para evitar malformaciones y el riesgo de aborto al principio. Lo ideal es planificar la gestación en un momento en el que la enfermedad esté estabilizada.

Además deberá seguir un control estricto durante toda la gestación.

 


Fotos de bebés y niños en Internet: protege su privacidad

Cuando haces una fotografía especial a tu hijo, quieres compartirla con todo el mundo: a través del móvil, redes sociales, etc. Sin embargo, cuando subes una foto a Internet, debes saber cómo proteger su privacidad.

Las redes sociales han revolucionado nuestro día a día. Pero ¿tienes claro qué significa subir una fotografía a las redes sociales? ¿Conoces los peligros que conlleva subir fotos de bebés y niños a Internet?

Una fotografía de tu pequeño, con datos sobre su colegio o residencia, puede comportar que estés dando información a personas que no hagan un buen uso de ella. No debes renunciar a publicar las mejores fotografías de tu hijo, seguro que está guapísimo y tienes ganas de compartirlas, pero debes fijarte en algunos detalles para que las fotografías sean "seguras", puedan respetar su privacidad y también la de tu familia.

Consejos para publicar fotos en Internet:

  1. Lo primero que debes saber es que, cuando publicas una fotografía de tu hijo, esa imagen es casi imposible de borrar. Por lo tanto, debes ser consciente del contenido que publicas.

  2. Protege su integridad moral: no publiques una foto de él de la que pueda avergonzarse en un futuro. Cuando se es pequeño, puede que esa foto resulte graciosa, pero, una vez crecen, la imagen puede ir en su contra. Los niños, a veces, son muy crueles.

  3. No publiques fotografías en la puerta de tu casa o del colegio. Darías demasiadas pistas sobre vuestras rutinas a posibles ladrones o, incluso, pederastas. Evita que otros datos, como matrículas de coches o nombres de calles, salgan reflejados.

  4. No hagas público cuando el niño está solo en casa. Evita comentarios como: "Echo de menos a mi hijo", "¿Qué estará haciendo en casa el peque solo?"

  5. Pide a tus familiares que hagan un uso responsable de las fotografías que tomen a tu hijo. Sin la colaboración de todos, es imposible guardar su privacidad.

Por último, recuerda que cada red social tiene la posibilidad de configurar la privacidad y te facilita que puedas decidir quién puede ver el contenido que publiques.


¡Por una navidad segura en carretera!

Llegan las navidades y con ello desplazamientos y condiciones específicas de la época. Por ello, es necesario adecuar las medidas de seguridad vial tal y como nos detalla nuestro experto en seguridad vial, Jesús Rodríguez, en familia en su blog.

 

  1. Prepara el viaje con antelación empezando por revisar uno de los elementos más importantes del coche como son las ruedas observando estén en un nivel de inflado óptimos. Si vas a viajar por zonas de nieve tener las cadenas preparadas (y súper importante, saber usarlas, por lo que deberías instalarlas a modo de prueba antes de iniciar el viaje). Revisar los niveles de aceite, líquido de frenos y líquidos de refrigeración.  Comprueba que las luces funcionan todas, teniendo en cuenta que muchos trayectos los haremos ya con bastante oscuridad ya que tenemos muchas menos horas de luz. Lleva a mano y revisa que tanto tu documentación como la del coche está al día.
  2. Revisa el parte meteorológico y planifica la ruta con antelación antes de tu viaje y recuerda que con el mal tiempo, los accidentes se multiplican. En zonas con mal tiempo y con calzada mojada o húmeda, aumenta esa gran desconocida de nuestras carreteras: La distancia de seguridad. Distancia de seguridad, social en este caso, que debes seguir guardando cuando te detengas a tomarte un café o estirar las piernas en mitad del trayecto. Recuerda adecuar la velocidad a las CONDICIONES de la vía aumentando la distancia de seguridad en caso de mal tiempo o calzada mojada.
  3. Respeta las normas de Tráfico. Al volante atención constante así que deja el móvil aparcado mientras conduces, manteniendo siempre la mirada a la carretera. No bebas alcohol si vas a ejercer la conducción y nada de drogas. Ajusta el GPS antes de iniciar el trayecto y no lo manipules mientras conduces. Todos queremos llegar lo antes posible a nuestro destino, pero la fatiga puede hacernos tener una mala pasada, así que recuerda descansar como mínimo cada dos horas, haz comidas frugales y nada pesadas. Al menor indicio de tener sueño…para.
  4. Son días de muchas compras y viajes cortos. Ármate con la madre de todas las ciencias y recuerda tener paciencia en los innumerables atascos que te vas a encontrar. Sonríe, la vida (y también los atascos) con una sonrisa es más bonita. Y música, mucha música para pasar el tiempo muertos de los atascos…
  5. Si van los más pequeños de la casa en el coche, recuerda verificar que la silla está correctamente instalada de acuerdo a las instrucciones de su fabricante (recuerda que a partir de enero, se vigilará que eso sea así y se denunciará perdiendo 4 puntos en vez de 3 en el carnet). Cerciórate de que los arneses están colocados de forma correcta a las medidas de tu hijo y recuerda quitarle el abrigo antes de sentarlo en la silla. Si tienen frio, puedes ponerle una manta encima.

Los menores de 4 años DEBERIAN viajar de espaldas a la marcha, ya sabes que es lo más seguro. Y si puedes, llévalos el mayor tiempo posible (nosotros por casa vamos ya por 7 años y medio de viaje de espaldas a la marcha de nuestro hijo mayor) a contramarcha. Hoy en día hay un amplio abanico de sillas en sentido contrario, con el sello Plus Test y que pueden llegar a soportar hasta 32 kilos de peso de nuestro peque. Una vez que tu hijo ya no pueda viajar de espaldas a la marcha por haber agotado el sistema bien por peso o por altura, recuerda que si va mirando al frente debe hacer uso del cinturón de seguridad propio del coche, nunca de un arnés de 5 puntos, recuerda que tu hijo no debe jugar a piloto de carreras

Desde Seguridad Vial en Familia aprovechamos para desearos a todos una muy feliz navidad y un próspero año nuevo y que lo disfrutéis con toda seguridad.

 

FUENTE: Seguridad Vial en familia 

@seguridadvialenfamilia


10 ideas de juguetes conscientes según Montessori para niños de 7 a 9 años para Navidad

Todos los regalos (juguetes y experiencias) que te proponemos a continuación son geniales para regalar a los niños de 7 a 9 años esta Navidad. ¡Prepárate para disfrutar juntos!

    1. Kit de excursión

Mochila, prismáticos, lupa, cantimplora, brújula, cuaderno de dibujo, pinturas... En esta etapa de los 7 a los 9 años comienza a interesarse por saber más, se hacen muchas preguntas y necesitan mayores retos. Pueden preparar con nosotros sus cuadernos de naturaleza, sus rutas...

    1. Escapada a alguna zona de aventura

(Tirolinas, kayak...) A los niños y niñas entre 7 y 9 años les suelen gustar mucho los retos relacionados con el mundo exterior les apasionan. ¡Seguro que lo recordarán mucho tiempo!

    1. El inicio de una colección sobre algún tema que le interese

Por ejemplo, una caja acristalada para minerales, acompañada de un libro sobre el tema y 4 o 5 minerales para iniciar la colección.

    1. Instrumento musical

Si el niño o niña ha mostrado interés por algún instrumento musical en concreto o disfruta con la música (que es muy probable), pensando en sus gustos podemos elegir algún instrumento musical que resuene con él o con ella.

    1. Una gofrera

De los 7 a los 9 años, puedes proponer a tu hijo o hija hacer más cosas en la cocina. Como ya podrán leer, una bonita idea es preparar a mano una receta sencilla de gofres o tortitas y regalarles todos los ingredientes para que ellos mismos puedan prepararlas. Nosotros seremos sus pinches.

    1. Maletín de arte

Hay maletines preciosos y muy completos. Pinturas, rotuladores para cristal, pinturas para lienzo, acuarelas sólidas... Es un regalo precioso para pequeños grandes artistas.

    1. Accesorio para practicar algún deporte que le interese

Raqueta para tenis, pelota para futbol, patines... Se trata de buscar un accesorio relacionado con algún deporte que le guste al niño o niña.

    1. Visita a algún museo o exposición sobre temas que le llamen la atención

Ciencia, historia natural, vehículos...

    1. Cuentos para primeros lectores

Hay multitud de cuentos cortos que pueden empezar a leer por capítulos con nuestra compañía o ellos solitos. Algo a tener en cuenta es el tipo de letra con la que el niño ha aprendido a leer. Procura que los cuentos que escojas tengan ese tipo de letra.

Incluso un libro de algún tema que le apasione, lleno de conocimiento por ejemplo sobre historia, dinosaurios, culturas... Si tienen troqueles, solapas y bonitas ilustraciones mejor que mejor.

    1. Día de juegos por la ciudad

Podemos preparar una gymkana, con pruebas, pistas... y al final algún regalo o experiencia original (por ejemplo montar en unos karts, visita al rocódromo...). En esta etapa necesitan acceder a la cultura, salir al mundo. Les encanta y lo disfrutan. Será una experiencia única para ellos.

Juegos, música, baile, circo y se puede terminar con una película y palomitas. A veces este tipo de regalos en forma de atención, tiempo y buscar detalles que les gusten son los que más calan con el tiempo.

 

Y aquí termina la lista de ideas. Espero que te inspiren. Regala con sentido común, con amor y con consciencia.

Y recuerda, ningún juguete sustituye el valor que tiene para los niños y niñas la conexión y el tiempo de calidad en familia.

10 ideas de regalos Montessori para niños en Navidad de 3 a 6 años

¡Vamos a por el siguiente rango de edad!

Son muchos los juguetes que puedes regalar a los niños de 3 a 6 años, pero a continuación te propongo algunos de los que más me gustan. Una vez más, buscan que los niños aprendan fomentando su autonomía y su autoestima.

Además, para esta etapa, Montessori te anima a regalar experiencias juntos, así que aquí va nuestra propuesta.

 

  1. Excursión de senderismo

Puede ser a un lugar cercano y sorprendente (cascadas, riachuelos...). Elige una ruta corta y sorprendente. Esta excursión quedará grabada a fuego durante mucho tiempo.

  1. Fiesta de disfraces en casa

Y si los disfraces los pensamos y fabricamos en casa añadimos doble diversión. También podéis hacer fiestas temáticas según los intereses y gustos del niño o niña.

  1. Mesa de luz

¿Alguna vez has oído hablar de la mesa de luz? Una mesa que brilla. Lo más importante es que la mesa cumpla con todos los requisitos de seguridad visual. Hay muchos materiales traslúcidos que se pueden utilizar para aprender, jugar y experimentar jugando con los sentidos y la magia de la luz.

  1. Bicicleta

Más o menos desde los dos años pueden empezar incluso con las bicicletas sin pedales e ir avanzando hacia bicicletas más grandes. La bicicleta les da muchísima coordinación, equilibrio y movimiento, 3 aspectos fundamentales a trabajar en la infancia.

  1. Espacio de arte en casa

Preparar un espacio de arte es más sencillo de lo que parece. Solo necesitas algunos estantes a su altura para que los materiales estén ordenados y visibles. Te recomiendo que te hagas con distintos tipos de materiales creativos que les permiten expresarse de formas variadas y que cada actividad la ordenes en una bandejita. Plastilina, recortar tiras de papel, usar punzón...

  1. Kit de herramientas de su tamaño para cocinar en casa

Cocinar con nosotros les encanta y les ayuda a sentirse integrados y valiosos. Una bonita idea es regalar un kit con delantal, sombrero, cuchillo adaptado, exprimidor, jarras de su tamaño, cortadores seguros...

  1. Patinete

Ideal para fomentar el movimiento al aire libre y los paseos en familia. Es un juguete ideal para regalar a un niño de esta edad.

  1. Libros

Libros de conocimiento sobre temas cercanos del mundo por los que pregunte o muestre curiosidad: Estaciones, insectos, flores, volcanes... Un regalo acorde a los principios Montessori.

  1. Juegos de mesa cooperativos

Los juegos cooperativos son geniales para empezar a integrar ese hábito en familia sembrando la sensación de 'equipo'. Les enseñan a respetar turnos y normas, fomentan la conexión y dan grandes momentos de risas al margen de las pantallas.

  1. Kit para hacer yoga en familia

El kit puede contener tarjetas de yoga, esterilla, ropa cómoda y elementos para la práctica: pelota blandita para dinámicas, palo de lluvia para las relajaciones...

 


10 ideas de regalos Montessori para niños, más allá de juguetes 1-3 años

A continuación te proponemos algunos juguetes y planes que puedes regalarles a los niños de 18 meses a 3 años. Todos ellos son propuestas conscientes y acordes a los principios de Montessori.

    1. Libros de cartoné con imágenes realistas

Este tipo de libros duros con imágenes reales que muestran la belleza del mundo son geniales para esta etapa de descubrimientos, de los 18 meses a los 3 años. Los niños y niñas necesitan conocer la realidad de forma concreta y ordenada. Por eso, cuanto más se acerquen las imágenes que ven a lo real, más fácil les será ir ordenando ideas.

    1. Caballete con rollo de papel continuo y algunos colores para pintar con los dedos o esponja

Hay caballetes específicos para niños y niñas, adaptados a su tamaño. Algunos tienen una parte en pizarra negra y otra en pizarra blanca. Incluso se les puede colocar papel continuo. Tanto para usar la pizarra y borrarla (que ya es una actividad en sí) como para pintar con pintura de dedos... Es una excelente idea para que empiecen a expresarse artísticamente con autonomía.

    1. Carrito para empujar

En esta etapa de los 18 meses a los 3 años, en la que muchos niños y niñas comienzan a dar primeros pasitos, les encanta empujar. Es una necesidad. Un carrito de madera para empujar y transportar objetos es una gran idea.

    1. Puzzle de formas básicas

Lo ideal es empezar con puzles de madera con pomo. Puedes optar por algún puzle con formas muy básicas. Lo ideal es que vayan superando sus dificultades de forma progresiva.

    1. Espejo a su altura en vertical y cesta con sombreros

Si antes hablábamos de espejitos en horizontal, desde que empiezan a caminar es una gran idea que esos espejos estén en vertical para que puedan verse enteros. ¡Les chifla! A la hora de vestirse, peinarse, echarse crema, limpiarse la nariz... Además, si al lado del espejito pones una cestita con distintos sombreros pasarán muchos ratos haciendo pruebas y mirándose.

    1. Títeres en casa con un teatrillo casero

Puedes preparar los títeres con palitos de madera de brocheta y cartulinas. Crea un pequeño guion para que no te quedes en blanco y ¡A disfrutar! Sus carcajadas son el mejor aplauso.

    1. Cuentos

Es recomendable escoger cuentos sencillos, cortos, con historias realistas, amables y cotidianas. El momento del cuento crea momentos de conexión irrepetibles.

    1. Bloques de construcción

Puedes preparar una o varias cestas con bloques de construcción con piezas de madera que tengan distintas formas. Si quieres añadir más elementos desestructurados puedes integrar cestas con conchas, piñas, hojas...

    1. Botas de agua

No hay nada que represente más la infancia libre que un niño pisando un charco. El juego es posible cuando llueve y hace frío si tienen la ropa adecuada.

    1. Mesa sensorial

Puedes comprarla o hacerla tú mismo/a en casa. Son mesas que tienen una o dos cavidades para poder jugar y trabajar con distintos elementos: agua, jabón, arroz teñido...

Lo más recomendable es que los estantes sean estrechos y permitan tener los cuentos ordenados con las portadas visibles para que cautiven al niño o a la niña. Al lado puedes poner unos cojines para que se siente a leer o una pequeña butaca de su tamaño. Procura escoger una zona donde haya luz natural. ¡Tus hijos o hijas disfrutarán mucho de su rinconcito!


¿Qué debes hacer si el test de embarazo ha dado positivo?

¿El test de embarazo es positivo? ¡Enhorabuena!  Si el test de embarazo da un resultado positivo, debes estar tranquila, porque no hay ninguna prisa. Cuando te recuperes de la emoción y empieces a preguntarte qué tienes que hacer, ahora que sabes que ya eres una mujer embarazada, lo primero es programar una primera visita con tu matrona o tu ginecólogo de referencia.

Programa una visita en tu centro atención primaria (o con tu seguro privado, si tienes), con la matrona que te asignen.

Asimismo, puedes hacerlo a través de tu médico de cabecera, quien te indicará todos los pasos que debes dar para iniciar tu proceso de control y seguimiento del embarazo sano.

Una vez tengas la primera visita con la matrona o el ginecólogo, debes seguir todas las indicaciones que te den, en cuanto a cuidados, alimentación, suplementos, análisis de sangre y orina, eliminación de malos hábitos, etc.

Principales exámenes del embarazo

Los exámenes a los que deben someterse todas las mujeres embarazadas más comunes y generalizados son los que enumeramos a continuación. Por supuesto, si se da algún problema específico durante el embarazo, el ginecólogo que sigue la gestación podría indicar exámenes más específicos para la situación concreta.

Análisis de sangre y orina

La mujer embarazada debe someterse a una analítica específica del embarazo en cada trimestre. Es importante detectar a tiempo posibles infecciones que pueden dañar gravemente al feto en sus primeras fases del desarrollo, así como para descartar posibles enfermedades.

Algunas de las posibles enfermedades que detectan los análisis de sangre de la mujer embarazada son: toxoplasmosis, rubéola, VIH y hepatits B, por ejemplo.

Asimismo, la analítica sanguínea sirve para controlar que los valores básicos están en orden durante los nueve meses. Por ejemplo, sirven para detectar si la futura mamá sufre anemia por carencia de hierro, o bien si sufre alguna otra carencia que pueda subsanarse con suplementos específicos.

El análisis de orina es uno de los exámenesmás importantes del embarazo, puesto que permite controlar la posible presencia de proteínas en la orina, en particular, la albúmina. En caso positivo, la mamá podría estar sufriendo una preeclampsia, una enfermedad caracterizada por un aumento de la presión arterial que puede provocar graves complicaciones en el embarazo. Si se detecta a tiempo, la enfermedad puede mantenerse bajo control.

Ecografías del embarazo

La ecografía es la prueba más importante para ver si todo marcha bien después de un test positivo de embarazo, así como durante el seguimiento de todo el embarazo. A través de esta prueba basada en ultrasonidos que devuelven imágenes del feto y el interior del vientre materno, se verifica que este proceso complejo y maravilloso evoluciona de manera correcta.

La ecografía que se realiza después del positivo del test, sobre las 6-7 semanas de embarazo, tan solo sirve para confirmar el embarazo, la presencia del embrión en desarrollo y detectar el latido cardiaco.

Sin embargo, entre las 11 y las 13 semanas, se realiza la eco del primer trimestre propiamente dicha, la que sirve para comprobar el desarrollo del feto, sus medidas y la posible presencia de alteraciones cromosómicas como el Síndrome de Down, que, no obstante, no se diagnostican a través de la ecografía, sino con otra serie de exámenes que comentaremos más adelante.

Control periódico del aumento de peso y la alimentación

A lo largo del embarazo, concretamente, durante las visitas de control que la mujer embarazada realiza con su matrona cada mes, la profesional controlará el aumento de peso de la futura mamá, además de comprobar el latido fetal, la colocación, la altura del útero, y otra serie de comprobaciones protocolarizadas del embarazo sano.

Asimismo, comentará a la mamá los resultados de los análisis de sangre y orina y le orientará sobre los cambios que debe realizar en su alimentación, o bien la suplementación a la que debe recurrir, si procede.

Test de O'Sullivan y curva de glucemia

Controlar la presencia de diabetes gestacional, es decir, diabetes que solo se da circunstancialmente durante el embarazo, es fundamental para evitar trastornos en el feto y en la futura mamá. ¿Qué hay que tener en cuenta?

El test de O'Sullivan se realiza a todas las embarazadas. El test consiste en medir el nivel de glucosa en sangre. Hay que tomar una solución de 50 gramos de glucosa, disueltos en 200 cl de agua y, una hora después, hacer otra medición de glucosa en sangre, para comprobar si la insulina trabaja correctamente.

Si el test de O'Sullivan da un nivel de azúcar elevado (superior a 140 mg/dl), se realiza una segunda curva de glucemia, la llamada "curva larga", que detecta o descarta definitivamente la presencia de diabetes gestacional.

La curva de glucosa es un test que sirve para medir, con una primera extracción de sangre, los valores de glucemia en ayunas. Después, la mujer bebe una solución glucosada compuesta de agua y de 75-100 gramos de azúcar, y se repite el examen cada media hora durante tres horas.

Basándose en los resultados obtenidos, se puede tener un diagnóstico de normalidad, tendencia a desarrollar diabetes o presencia de diabetes.